Las preferencias del paciente deben formar parte del plan general

Este post es una humilde contribución y reconocimiento al trabajo de Lisa Sanders, por su actividad en la diseminación de los conceptos de mejora del diagnóstico, introduciendo la voz del paciente en todos sus artículos.

“Me he caído debido a la lluvia y me he golpeado la cabeza”, dijo la paciente a su médico, una oncóloga de unos cuarenta años. Era una visita regular de seguimiento de un cáncer de colon diagnosticado hacía dos años. La médico se acercó a ella para realizar una exploración completa y detectó un bulto en el cráneo, no era doloroso ni duro. “Necesita hacerse un TAC para diagnosticar este bulto porque puede estar relacionado con el cáncer”, le dijo la doctora a Sharon, una abuela muy activa de unos 70 años. Sharon entones la miró y con una voz clara le contestó: lo siento doctora, pero tengo que visitar esta semana a mi nieto y estaré con él dos semanas, este bulto no es más que el golpe en la cabeza después de la caída, estará bien en dos semanas.

La doctora estaba incómoda con la situación. El riesgo de que se tratara de una metástasis era elevado, aunque la localización para ello no era la más frecuente, pero, siendo ella misma madre de dos niños, podía comprender el componente emocional de la situación. La médico decidió el plan a seguir: no se realizaría el TAC en las próximas dos semanas, pero programó una nueva visita en tres semanas. Sharon, la paciente, le aseguró a la doctora que el bulto habría desaparecido en la próxima visita.

TRES SEMANAS MÁS TARDE

Durante estas tres semanas la doctora estuvo muy preocupada con su decisión. En esta situación tres semanas es un período de tiempo largo cuando no hay un diagnóstico definitivo. Al regresar de su estancia con su nieto, la Sra. Sharon registró una cita para un TAC. En este momento ya estaba algo más preocupada y pidió una cita urgente, porque había comenzado a notarse un leve dolor de cabeza y el bulto continuaba en su cráneo aunque sin aumentar de tamaño. Sharon no esperaba buenas noticias. Su doctora después de explorarla se dirigió al ordenador para ver las imágenes en la pantalla. La respuesta era clara, y, antes incluso de que la doctora le hablara, la señora Sharon sabía que tendría que comenzar un nuevo tratamiento. La médico se sintió algo culpable, pero la señora Sharon le dijo: “Mire, lo sabía desde el principio, pero tengo mis prioridades doctora, gracias por respetar mi opinión”.

Metastasis intra y extracraneal

COMENTARIO

Los médicos no somos máquinas, eso significa que el componente de las emociones es muy importante. Los pacientes tienen sus prioridades, a veces parecen ilógicas o sin sentido, pero, una vez que el médico expone todas las posibilidades, las opiniones o peculiaridades del paciente deben formar parte de la decisión final.

Autor: Lorenzo Alonso

 

 

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