Un curso de supervivencia para residentes y alumnos de último curso. Capítulo Uno: El encuadre general

ADVERTENCIA: Estas recomendaciones son la opinión personal del autor. En la literatura médica hay muy buenos textos clásicos que detallan estos principios. Todos los comentarios y sugerencias son bienvenidos. 

CAPÍTULO UNO

El marco general

Cada año, un grupo de jóvenes médicos, tras terminar la carrera de medicina, se dirige a los centros médicos para seguir una especialización.  El entorno externo para un joven médico en Kenia puede ser diferente a la experiencia de un joven médico en España o Reino Unido, pero todos ellos comparten dos sentimientos principales, el deseo de aprender y practicar y, al mismo tiempo, la sensación de estar perdidos en medio de la nada.

¿Por dónde empezar?

Es difícil dar un consejo único cuando los residentes pueden elegir un abanico tan amplio de especialidades, pero me gustaría enumerar algunos puntos que considero básicos para un buen comienzo:

  1. Tienes que pensar que vas a empezar un trabajo “peligroso“, no sólo para el paciente sino para ti mismo.
  2.  El principal consejo en mi opinión para comenzar el trabajo médico es mostrar un interés real por el paciente que pueda ser percibido por el paciente y la familia.
  3.  Piensa que actúas dentro de un equipo.  Todo lo que haces tiene una influencia directa en el resto de tus compañeros. Ellos pueden darte ayuda siempre, si la pides.
  4. Cuida tu vestimenta, compórtate correctamente una vez que estés dentro del hospital, piensa que allí hay muchas personas sufriendo y esto no es compatible con reírse en medio de una sala por ejemplo.
  5. Los pacientes no son muñecos. Tienen que darte su consentimiento para examinarlos. Da toda la información que puedas sobre la causa de sus síntomas. Sé cortés también con otro paciente de la sala. Mantén el contacto visual con las familias que te rodean.
  6. Lávate las manos después de cada examen clínico.
  7. Tienes que desarrollar tus habilidades de inteligencia emocional, prestando atención a la situación de los familiares del paciente, anticipándote a sus necesidades y mostrando una verdadera actitud de compasión y respeto.
  8. Ten curiosidad por los hallazgos clínicos y empieza a pensar en términos de diagnóstico diferencial, es decir, qué cuadros clínicos diferentes pueden compartir ese signo o síntoma.
  9. Dé al paciente tiempo para expresarse, pero ayúdale a centrar su relato en el problema actual.
  10. Trata al paciente y a su familia como a ti te gustaría ser tratado. Deja claro que  vas a ser el gestor de su problema clínico.
  11. Empieza a aprender de tus propios errores y de los que observes a tu alrededor.
Fuentes iniciales de información

Los residentes y los estudiantes de último año de medicina piden un material escrito para empezar su práctica. Hay muchos libros e información en internet, pero yo recomendaría tres estrategias inmediatas:

1 . Fija en tu mente los conocimientos de fisiopatología, con especial atención a los cuadros metabólicos y a la fisiopatología renal.

2. Piensa en términos de “síndrome”, repasando de nuevo los más comunes de cada órgano o aparato.

3. Empieza a ver el cuerpo como una estructura con muchos detalles anatómicos y “lugares oscuros” .

4. Comienza a practicar un repaso mental siguiendo la anatomía del cuerpo , de aquellas situaciones en cada localización anatómica en términos del “peor escenario posible”. Por ejemplo, en el tórax, aneurisma de aorta, neumotórax, infarto de miocardio, etc.

5. Cambia la forma de estudiar las entidades clínicas. Intenta  buscar datos diferenciadores entre procesos que pueden pertenecer al mismo síndrome

6. Aprende el concepto de “Illness Script” de una enfermedad (aquí)

Recursos
Manual Doce de Octubre
UptoDate
100 Casos en Medicina Clínica
Autor:  Dr. Lorenzo Alonso. Oncología Médica.
Profesor de Medicina.  Facultad de Medicina de Málaga. España
2021
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