La importancia de la línea vertical: cuando un paciente no puede estar incorporado

La importancia de la línea vertical: cuando un paciente no puede estar incorporado

Victoria Palacios on Unplash

 

El cuerpo humano se ha adaptado durante miles de años de evolución a la posición vertical, y solo cuando descansamos nos encontramos más confortables estando tendidos. La fuerza de la gravedad ejerce una enorme influencia sobre nuestro cuerpo y en cada movimiento estamos utilizando energía para luchar contra ella.Sin embargo, para otras funciones fisiológicas como por ejemplo la deglución, la respiración, los movimientos intestinales o la circulación sanguínea, la gravedad es una gran aliada.  Por ello, cuando por diferentes motivos un paciente debe permanecer en cama en posición de decúbito en horizontal, las complicaciónes asociadas a estos órganos y funciones, aumentan de forma significativa.

Además, un paciente con dificultad para su movilización, por ejemplo en el caso de una compresión medular o una fractura ósea o incluso excesivamente agotado, es un reto para un médico ya que algunos datos clínicos pueden ser pasados por alto en la exploración física.

Caso clínico

Un paciente de 67 años con un diagnóstico de cáncer de próstata metastásico, acudió al hospital con un intenso dolor en región cervical, que aumentaba con movimientos mínimos. Por ello tenía que estar en cama.

Imagen 1: Resonancia cervical

Masa cervical

 

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Evolución clínica

Generalmente el tratamiento para este tipo de situación consiste en permanecer en cama, esteroides y collar cervical junto con radioterapia. Dos días después de la admisión el paciente comenzó con escalofríos y un pico febril, pero tras recibir tratamiento con corticoide y analgésicos no volvió a presentar fiebre en los siguientes días.

En el quinto día de ingreso el paciente estaba ligeramente desorientado, pero permanecía alerta y podía hablar y mantener una conversación. La tensión arterial, la glucemia y calcemia eran normales. Llevaba en cama sin incorporarse cinco días, intentando comer en esta posición, debido a que estaba temeroso y tenía dolor. En esta situación la exploración física, especialmente la auscultación pulmonar, es muy difícil para un médico.

Durante el sexto día tras la admisión, el paciente comenzó con dificultad respiratoria y la saturación de oxígeno en aire ambiente cayó al 80%.

Imagen 2:  Radiografía de tórax

Primer día tras admisión
Sexto día tras admisión

 

Diagnóstico final

Infección respiratoria probablemente asociada con la posición en decúbito permanente y/o neumonía por aspiración.

Comentario

Hay varias situaciones clínicas que pueden influenciar el resultado final con un paciente. Por ejemplo, sólo por el hecho de estar en cama en un hospital, aumenta el riesgo de trombosis venosa profunda y esta es la razón para la indicación de heparina profiláctica. El cuerpo humano está habituado a permanecer en posición vertical la mayor parte del tiempo, y la fisiología de los órganos está adaptada a ello: tragar, respiración y el movimiento de secreciones pulmonares, los movimientos intestinales, diuresis, y muchos más.

En este caso una combinación entre un mecanismo respiratorio alterado y una probable aspiración de alimento al bronquio al estar en decúbito, puede estar en el origen del problema.

Autor: Lorenzo Alonso

 

 

 

 

 

 

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Un pensamiento sobre “La importancia de la línea vertical: cuando un paciente no puede estar incorporado”

  1. Absolutamente de acuerdo en las bondades de la bipedestación y las complicaciones secudarias a permanecer inmóvil en decúbito horizontal prolongado. La prevención de todas y de cada una estas complicaciones que mencionas Lorenzo, es posible si se toman medidas apenas el paciente se interna. La tromboprofilaxis, los cambios frecuentes de decúbito, la movilización precoz etc etc

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